Matrimonio de musulmanas y cristianos

 

 

Bismil-lahi r-Rahmâni R-Rahîm

As salamu 'aleikum wa rahmatul-lah,

El Islam tiene cuatro fuentes de legislación, llamadas
'adil-la ash-Shari'a, a saber, el Corán, la Sunna, el
consenso de los 'ulamâ (sabios) y la analogía. Todas
las leyes referentes a todos los aspectos de la vida
del musulmán derivan de ahí. El Legislador absoluto es
Al-lah, y Al-lah se expresa con claridad en Su
Palabra, recogida en el Generoso Corán. Al-lah
establece las leyes ya que es el Sabio, y ha creado al
ser humano, y conoce de él lo que ni el mismo hombre
sabe. Nosotros no tenemos derecho a establecer normas
según nuestros gustos o conveniencias si Al-lah y Su
Mensajero (sal-lal-lahu 'aleihi wa sál-lam) han
aclarado un asunto.

Dice el Corán (dirigiéndose a los hombres y a las
mujeres musulmanes):
"No os caséis con las mushrikât [las que asocian cosas
a Al-lah] hasta que se abran a Al-lah. Una esclava
mûmina [que se abre a Al-lah, que es musulmana] es
mejor que una mujer libre y múshrika aunque os guste.
Y vosotras no os caséis con los mushrikûn [los que
asocian cosas a Al-lah] hasta que se abran a Al-lah.
Un esclavo mûmin es mejor que un hombre libre múshrik
aunque os guste. Ellos [los mushrikûn] invitan al
Fuego mientras que Al-lah invita al Jardín y al perdón
con Su permiso; y aclara sus signos a los hombres.
¡Ojalá recapaciten!" (Sûra al-Báqara, 2:221)

En esta aleya queda clara que el objetivo del
matrimonio en el Islam no es establecer una unión
entre un hombre y una mujer basándose en los gustos y
las preferencias personales de cada uno o de cada una,
sino crear una familia musulmana, base de la sociedad
islámica, para terminar en el Paraíso y no ir al
Fuego.

Los cabezas de familia son hombres en gran parte de
las culturas en toda época y lugar del mundo. Los
casos de matriarcado son raros y localizados. Si el
cabeza de familia, hombre, no es musulmán, lo más
seguro es que la enseñanza que reciban sus hijos no
sea la islámica, sino la suya. Esta es la hikma,
sabiduría, de Al-lah en el asunto.

Por este motivo, Al-lah ha prohibido el matrimonio con
las no-musulmanas que no sean cristianas o judías, en
razón de su cercanía a la 'aqîda islámica, cosmovisión
del Islam. Las mujeres no-musulmanas que pertenezcan a
una religión sin un Libro revelado no són lícitas para
el musulmán.

Dice Al-lah:

"Hoy se os hacen lícitas las cosas buenas. Y es lícito
para vosotros el alimento de los que recibieron el
Libro, así como el vuestro lo es para ellos. Y las
mujeres libres y honestas que sean mûminat [que hayan
abierto sus corazones a Al-lah], así como las mujeres
libres y honestas de los que recibieron el Libro antes
que vosotros (...)" (Sûra al-Mâ'ida, 5:5).

Aquí se añade algo más a lo que decíamos: habla de
mujeres libres y honestas. No basta sólo con que sean
mujeres cristianas y judías, sino que además se pide
honestidad. Vemos que los musulmanes tenemos que ser
muy cuidadosos a la hora de establecer una familia.

Fundamentalmente, estas son las razones que Al-lah da
a los musulmanes y a las musulmanas a la hora de
establecer una familia. El matrimonio es el origen de
la familia, y la familia es el núcleo social básico.
Si la base de la sociedad no es la 'aqîda islámica,
entonces los musulmanes íbamos a desaparecer en pocas
generaciones.

Que Al-lah me perdone, y Él sabe más.

Omar Ribas