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Conclusión: El Corán es la
Palabra de Dios
Todo lo que hemos visto hasta aquí nos
muestra un hecho claro: el Corán es un libro en el
cual todas sus afirmaciones e historias han
probado -o están probando- ser ciertas. Datos
sobre temas científicos y noticias sobre eventos
del pasado y el futuro, hechos que nadie podía
conocer en la época en que los versículos fueron
revelados. Es imposible que esa información se
conociera dado el nivel tecnológico y de
conocimiento imperante en ese momento.
Evidentemente esto suministra una evidencia
incontrastable de que el Corán no es un escrito
humano, sino la Palabra de Dios Altísimo, el
Originador de todo cuanto existe y que abarca todo
con Su Conocimiento.
En un versículo Dios mismo afirma sobre el
Corán: "¿No meditan en el
Corán? Si proviniera de otro que Dios encontrarían
en él muchas inconsistencias" (Corán 4:82).
Y no sólo no hay inconsistencias en el Corán, sino
que cada porción de información contenida en él
revela cada día más y más el milagro de este libro
divino. Al hombre le cabe solamente aferrarse de
inmediato a este libro divino revelado por Dios
convirtiéndolo en su única guía. En otros
versículos Dios nos exhorta en estos términos:
"Este Corán no pudo haberlo ideado otro que
Dios. Más aún, es confirmación de lo que había
antes de él (de la revelación) y elucidación de la
Escritura exenta de dudas que procede del Señor de
los mundos.
O dicen: 'El lo ha inventado'.
Responde: 'Traed una sura semejante y convocad
para ello a quienes podáis fuera de Dios, si es
que sois veraces'" (Corán 10:37-38).
"Este es un Libro que hemos
revelado y una bendición. Seguidlo pues y temed (a
Dios), quizás así se os tenga misericordia..."
(Corán 6:155). |