El fanatismo o fundamentalismo
El tema fundamentalismo es parte de la
problemática del mundo moderno. En el marco del mundo islámico la actitud de
sectores minoritarios que tienen actitudes fundamentalistas, terminan por
oponerse a los principios básicos del Islam. Estos sectores fanáticos han
existido y existen en todas las religiones, pero como en el caso del Islam, no
representan un porcentaje en el conjunto de los creyentes. La debilidad humana
es en gran medida el origen de la infidelidad. Esta se produce por transgredir
intencionalmente las exigencias del ideal creado por la Fe. Carente de voluntad,
el hombre no se responsabiliza por el compromiso asumido y vive de modo tal que
contradice en los actos lo manifestado por el espíritu, al punto de adoptar
actitudes y razonamientos contrarios a la Fe.
La actitud ambivalente se presenta de forma
alternante y de acuerdo a la instigación de la conciencia. Si prevalece en el
hombre la actitud de rebeldía, de soberbia, violencia o terquedad, el hombre se
aleja cada vez más de su Fe primogénita hacia un vivir marginal e indiferente.
Así el violento que proclama "el que está conmigo es mi amigo y el que no es mi
enemigo" vive como creyente sin serlo. Existen diferencias abismales entre el
creyente y el fanático. El creyente está al servicio de Dios, el fanático coloca
a Dios a su siervo. El creyente honra a Dios, el fanático con su actitud ofende
Su grandeza. El creyente cumple la voluntad de Dios, el fanático pone su
voluntad en lugar de la voluntad de Dios. El creyente sincero y humilde, es una
gracia para la humanidad, el fanático es una ruina, porque el fanatismo es, al
mismo tiempo, el rechazo de Dios y del hombre. En el hombre fanático, la energía
de la Fe y del amor se transforman en energía de hostilidad y de rencor; cree
dar culto a Dios cuando manifiesta su agresión al que es diferente a él por el
pensamiento, la religión, la lengua, la raza o la cultura. El Profeta Muhammad
(PB), condenó a estos individuos:
"Qué perezcan los fanáticos", y repitió esto tres veces (la repetición de esta sentencia se produce para poner una gravitación mayor a las palabras)