Tuesday, Feb 09th
Actualizado a las:10:50:08 PM GMT
Primera Feria Musulmana de España
Contexto:
Desde el establecimiento de una comunidad musulmana en Esp...
Según las investigaciones de David B. Larson y su equipo del Centro Nacional Americano para Investig...
Si bien contempla el origen de la vida sobre un plano muy general, el Corán evoca este tema de forma...
El Profeta Muhammad, (s.a.s), fue descrito como una “Misericordia para todas las criaturas”, cuando...
Abû Huraira relató que el Profeta (saws) dijo: « Allah cubrirá a siete con su sombra, en el día en qu...
Primera Feria Musulmana de España
Contexto:
Desde el establecimiento de una comunidad musulmana en España tras el establecimiento de la democracia a finales de los setenta y la aprobación de un marco de libertad religiosa los musulmanes en España no habíamos trabajado hasta el momento para promover grandes eventos que sirvan para dar visibilidad a la comunidad a diferencia de lo que ocurre en Francia, Reino Unido y otros países, donde tienen lugar de este tipo.
En este sentido, la Federación Musulmana de España (FEME), el Ciscova, el Instituto Halal, la Asociación Cultural Onda y otros colectivos musulmanes y no musulmanes han decidido promover una Feria Musulmana de España, que tiene vocación de repetirse con carácter anual o bianual. El barrio de Lavapiés en Madrid, que alberga una fuerte inmigración musulmana, ha sido el sitio elegido para llevar a cabo este evento.
Objetivos:
Con la realización de esta Primera Feria Musulmana de España perseguimos diversos objetivos:
Organizadores:
Federación Musulmana de España (FEME)
Comunidad Islámica de Madrid “Mezquita de Baitul Muqarram”, con sede en Lavapiés.
Comunidad Musulmana Pakistaní, con sede en Lavapiés.
Comunidad Islámica Senegalesa de Madrid
Consejo Islámico de Cataluña
Consejo Islámico de la Comunidad Valenciana (CISCOVA)
Federación Islámica de las Islas Baleares
Federación Islámica de Murcia
Federación Islámica de Andalucía
Comunidad Ahlul Bait de Madrid
Instituto Halal (I.H.)
Junta Islámica
Junta Islámica de la Comunidad de Madrid
Unión de Mujeres Musulmanas de España (UMME)
Colaboración
Movimiento contra la Intolerancia
Asociación de Vecinos de la Corrala de Lavapiés
Ayuntamiento de Madrid
UNED
Postgrado “Cultura y religión islámicas” (Cátedra Toledo UCJC)
ASISI (Asociación de Solidaridad para la Integración Sociolaboral del Inmigrante)
AISE (Asociación de Inmigrantes Senegaleses en España)
Dirección y Coordinación del Proyecto
Yusuf Fernández, Secretario de la FEME.
Isabel Romero, Presidenta del Instituto Halal.
Abdelaziz Chellaf, Asociación Cultural Onda.
Amparo Sánchez, Responsable de asuntos externos del CISCOVA.
Carlos Zaragoza. Responsable del área informática.
Esteban Ibarra, Presidente del Movimiento Contra la Intolerancia.
Fechas de Celebración de la Feria
19, 20 y 21 de Febrero de 2010.
Contenido:
La Feria estará compuesta por las siguientes actividades:
Ponentes:
- Esteban Ibarra – Presidente del Movimiento contra la Intolerancia.
- Yusuf Fernández – Secretario de la Federación Musulmana de España (FEME).
- Mansur Escudero – Presidente de Junta Islámica.
- Doctor Rachid Aarab .Presidente de Alliance for Freedom and Dignity en España.
- Louinis Meziani. Presidente Federación Islámica de Baleares.
- Ibrahim Roubi. Federación Islámica de la Región de Murcia.
Lugar del Seminario: Salón de Actos de la UNED en Lavapiés (Calle Tribulete, 14).
Viernes, 19 de Febrero (19:00-21:00). Seminario “Unidad y Diversidad en el Islam”. Director Abdul Ghany al Muamar Abbas
Ponentes:
- Abdul Ghany al Muammar Abbas, presidente de la Comunidad Ahlul Beit de España.
- Ali Abbas, Centro Al Qaim de Barcelona.
- Rachid Boutarbouch, Doctor en Ciencias Políticas y Ciencias del Islam.
- Representante de la Tariqa Tiyyaniya de Senegal.
- Mohamed Halhoul, Portavoz del Consejo Islámico de Cataluña.
- Ali Raisuni, miembro de la Liga de Ulemas de Marruecos.
Lugar del Seminario: Salón de Actos de la UNED en Lavapiés (Calle Tribulete, 14).
Sábado, 20 de Febrero (10:00-13:00). “Primer Congreso de la Mujer Musulmana en España: Más Allá de los Tópicos.” Directora: Amparo Sánchez.
Ponentes:
- Amparo Sánchez, Presidenta del Centro Cultural Islámico de Valencia y responsable de asuntos externos del CISCOVA.
- Nura Yabala presidenta de la Federación Europea de Mujeres Musulmanas
- Laure Rodríguez Quiroga. Presidenta de la Unión de Mujeres Musulmanas de España (UMME).
- Cherifa Ben Hassine, Presidenta de la Asociación de Mujeres Musulmanas por la Luz del Islam “An-Nur”.
- Ghizlan Bahrawi, Asociación Cultural Onda.
- Yonaida Selam, Presidente de la Asociación de Intercultura de Melilla.
Lugar del Congreso: Salón de Actos de la UNED en Lavapiés (Calle Tribulete, 14).
Domingo (10:00-12:00). Seminario “Musulmanes y la ciudadanía. El caso de Lavapiés”. Director: Abdulaziz Chellaf
Ponentes:
- Hassan Arabi. Presidente de ASISI (Asociación de Solidaridad para la Integración Sociolaboral del Inmigrante)
- Sait Ratbi, Presidente del Consejo Superior Islámico de Valencia (CISCOVA)
- Manuel Osuna, Presidente de la Asociación de Vecinos La Corrala de Lavapiés.
- Mohamad Iqbal, Comunidad Islámica Camino de la Paz de Barcelona.
- Houssein El Ouariachi, Asociación Cultural Onda y Aliance for Freedom and Dignity- Spain.
- Yusuf Kaddur. Presidente de FEME – Melilla.
Lugar del Seminario: Salón del Casino de la Reina - Lavapiés
- Domingo, 21 de Febrero (11:00-14:00). Seminario “Alimentación Halal y Banca Islámica”. Directora: Isabel Romero Arias
Ponentes:
- Isabel Romero Arias, presidenta del Instituto Halal de España.
- Kamila Toby, presidenta de la Asociación Vida Halal.
Lugar del Seminario: Salón del Casino de la Reina – Lavapiés
Se celebrarán un concierto, donde se presentará una muestra de distintas tradiciones culturales y musicales de diversos países musulmanes y de musulmanes residentes en España.
- Kilema (Madagascar)
- Grupo Egipcio
- Grupo Senegalés
- Grupo Sirio
- Grupo Iraní
- Grupo Palestino
Lugar del Concierto: Salón de Actos de la UNED en Lavapiés (Calle Tribulete, 14).
Carácter gratuito
Todas las actividades de la Feria tendrán carácter gratuito para los participantes.
http://www.feriamusulmana.es
Según las investigaciones de David B. Larson y su equipo del Centro Nacional Americano para Investigación de la Salud (American National Health Research Center) los estudios comparativos de americanos devotos y no religiosos han dado resultados sorprendentes. Por ejemplo, las personas religiosas sufren un 60% menos de enfermedades cardíacas que aquellas que tienen poca fe o ninguna; la tasa de suicidios entre tales personas es un 100% menor, y sufren mucho menos de hipertensión arterial, y esta proporción se eleva a 7 a 1 entre los fumadores.
Los psicólogos laicos tienden a considerar estas cifras como simples "efectos psicológicos". Es decir que la fe mejora el ánimo de la gente y esto contribuye a la salud. Esta explicación puede de hecho ser razonable, pero si se examina el tema surgen conclusiones más sorprendentes. La fe en Dios es mucho más fuerte que cualquier otra influencia psicológica. Las investigaciones a gran escala llevadas a cabo por el Dr. Herbert Benson de la Facultad de Medicina de Harvard han producido resultados notables en este campo. A pesar de que él mismo no es un creyente, el Dr. Benson ha llegado a la conclusión de que la devoción y la fe en Dios tienen un efecto más positivo en la salud humana que cualquier otra cosa. Benson afirma que ha determinado que ninguna creencia proporciona tanta paz mental como la fe en Dios.
¿Cuál es la causa de esta conexión entre la fe, el alma humana y el cuerpo? La conclusión a la que arribó Benson, un investigador laico, es, en sus propias palabras, que el cuerpo y la mente del ser humano están regulados para creer en Dios. Este hecho, que el mundo de la medicina ha comenzado lentamente a apreciar, es un secreto que fue revelado en el Corán en estos términos: "¿No es acaso con la remembranza de Dios que se sosiegan los corazones?" (Corán, sura Al-Ra'd, 13:28). La razón por la cual la gente que cree en Dios, que reza y confía en El, es psicológica y físicamente más saludable es porque están actuando de acuerdo a como fueron creados. Las filosofías y sistemas que violan los principios ínsitos en la creación del ser humano conducen siempre al sufrimiento, la inquietud, las dificultades y la infelicidad.
La medicina moderna tiende actualmente a tomar conciencia de estos hechos que brevemente hemos expuesto. Como afirma Patrick Glynn: "La investigación científica en psicología en los últimos 25 años ha demostrado que... la creencia religiosa es uno de los más consistentes correlatos en conjunto de la salud mental y la felicidad" (Glynn, "Dios. La evidencia", ps. 61-62).
Si bien contempla el origen de la vida sobre un plano muy general, el Corán evoca este tema de forma extremadamente concisa en un versículo que concierne igualmente al ya citado y comentado proceso de formación del Universo (Sura 21, versículo 30):
“¿Es que no ven los que se niegan a creer que los cielos y la Tierra estaban juntos y los separamos? ¡Y que hemos hecho a partir del agua toda cosa viviente! ¿No van a creer?”
…la vida tiene un origen acuático y el agua es el origen de toda célula viva. Sin agua no es posible vida alguna…los datos nos permiten pensar que los seres vivos más antiguos debieron pertenecer al reino vegetal: se han encontrado algas en el periodo Precámbrico, es decir, en las tierras más antiguas que se conoce. Organismos del reino animal debieron aparecer un poco más tarde: ¡estos también vinieron de los océanos!
En su disertación titulada "El sorprendente Corán", Gary Miller trata muchos otros sorprendentes aspectos del Corán, aquí sólo mencionaremos tres de ellos:
El primer aspecto es la sorprendente relación entre palabras y números. Tenemos por ejemplo: la palabra "qalu" que significa "ellos dicen" o "dicen", se repite 332 veces en el Corán y el imperativo "qul" que significa "di" se repite 332 veces. ¿Exacto para refutar lo que "ellos dicen". La frase "siete cielos" aparece siete veces en el Corán. Hay doce meses en el año y la palabra "shahr" qur significa "mes", aparece doce veces en el Corán. La palabra"iaum", que significa "día", aparece 365 veces en el Corán.
Adán fue mencionado 25 veces en el Corán. Jesús ha sido mencionado también 25 veces. Lo que es más increíble, en el capítulo y verso anteriormente mencionado Adán está siendo mencionado por séptima vez, si contamos desde el primer capítulo del Corán. Al mismo tiempo, Jesús está siendo mencionado por séptima vez-en el mismo verso-, siempre contando desde el primer capítulo.
En el CORÁN hay un equilibrio numérico sorprendente, por ejemplo la palabra 'SHAHR' (MES) se mencionó en el Corán 12 veces como el número de los meses del año; la palabra 'YAWM' (DÌA) en singular se mencionó en el CORÁN 365 veces como el número de los días del año; la palabra 'AYYAM'(DÌAS) en plural se mencionó en el Corán 30 veces como el número de los días del mes.
En el caso de la palabra y su antónimo, encontramos en el Corán un equilibrio maravilloso. Mirando la palabra escrita en árabe y su significado en castellano y el número de repetición en el sagrado CORÁN en estos cuadros abajo:
' LA PALABRA' (SU SIGNIFICADO)
'AL HAYAT' ( LA VIDA) 145 VECES
'AL MAWT' (LA MUERTE) 145 VECES
'ADDUNYA' (LA VIDA TERRENAL) 115 VECES
'AKHERA' (ULTRATUMBA) 115 VECES
'MALAEKA' (LOS ÁNGELES) 88 VECES
'SHAYATIN' ( LOS DIABLOS) 88 VECES
'ARRAJUL' (EL HOMBRE) 24 VECES
'AL MAR'A' (LA MUJER ) 24 VECES
'ARRAGHBA' (EL DESEO) 8 VECES
'ARRAHBA' (EL TEMOR) 8 VECES
'ASSALIHAT' (LOS HECHOS BUENOS) 167 VECES
'ASSAYYI'AT (LOS HECHOS MALOS) 167 VECES
'AL LAYL' (LA NOCHE) 88 VECES
'ANNAHAR' (DE DIA) 88 VECES
'ANNAFAA' (BENEFICIO) 50 VECES
'AL FASAD' (CORRUPCIÓN) 50 VECES
Acerca del campo semántico o palabras relacionadas encontramos en el CORÁN otro fenómeno sorprendente:
'LA PALABRA' (SU SIGNIFICADO)
'ANNAS' (GENTE) 368 VECES
'RUSUL' (ENVIADOS) 368 VECES
'AL MOSIBA' (ADVERSIDAD) 75 VECES
'SHUKR' (AGRADECIMIENTO) 75 VECES
'AL JAHR' (EN PUBLICO) 16 VECES
'ALANYA' (NOTORIEDAD) 16 VECES
'MUJAMMAD' (MUJAMMAD) 4 VECES
'SARI ' A' ( LA LEY ) 4 VECES
'AL AQL' ( EL CEREBRO) 49 VECES
'ANNUR' ( LA LUZ) 49 VECES
'AL LISAN' (LA LENGUA) 25 VECES
'AL MAU' IDA' (SERMÓN) 25 VECES
'ASSIHR' (LA MAGIA) 60 VECES
'FITNA' (FASCINACIÓN) 60 VECES
'ASHSHIDDA' (APRETURA) 114 VECES
'SABR' (PACIENCIA) 114 VECES
'QUL' (DI) 332 VECES
'QALU' (DIJERON) 332 VECES
EL PORCENTAJE DE LAS AGUAS Y TIERRAS EN NUESTRO PLANETA
La palabra ' BAHR' (MAR O AGUA) mencionó en el sagrado CORÁN 32 veces y la palabra ' BARR' (TIERRA) se menciono en el CORÁN 13 veces.
*NOTA:
Si sumamos el número de repetición de la palabra (MAR) con el número de repetición de la palabra ' BARR' (TIERRA) conseguimos 45.
('MAR': 32 + 'TIERRA': 13 = 45)
Ahora permítanos hacer algunos cálculos:
1) Para encontrar el porcentaje de la palabra ( MAR ) necesitamos hacer una ecuación:
El TOTAL de las palabras 'MAR' (DIVIDIR) por el TOTAL de las palabras 'TIERRA y MAR' (MULTIPLICAR) por 100 %:
* 32 (DIVIDIR POR) 45 (MULTIPLICAR POR) 100% = 71,1111%
2) Para encontrar el porcentaje de la palabra (TIERRA) necesitamos hacer otra ecuación:
El TOTAL de las palabras ' MAR' (DIVIDIR) por el TOTAL de las palabras ' TIERRA y MAR ' (MULTIPLICAR) por 100%.
*13 (DIVIDIR POR) 45 (MULTIPLICAR POR) 100% = 28,8888%
Así después de esta simple ecuación, hemos conseguido este milagroso resultado que esta en el CORÁN desde 1400 años, porque la ciencia moderna ha descubierto que:
EL PORCENTAJE DE AGUAS EN NUESTRO PLANETA ES = 71,1111%
EL PORCENTAJE DE TIERRAS EN NUESTRO PLANETA ES = 28,8888%
El Profeta Muhammad, (s.a.s), fue descrito como una “Misericordia para todas las criaturas”, cuando Allah dijo en el Corán:
“Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para los mundos.” (Corán 21:107)
Los destinatarios de esta misericordia, no fueron sólo miembros de la nación musulmana; sino que también esta misericordia se extendió a los no-musulmanes, algunos de los cuales habían utilizado todo su esfuerzo para intentar dañar al Profeta y desbaratar su misión. Esta misericordia y compasión está claramente evidenciada en el hecho de que el Profeta (s.a.s) nunca se vengó de nadie por razones personales, y siempre perdonó incluso a sus más acérrimos enemigos. Aisha dijo que el Profeta nunca se vengó de nadie buscando su propio beneficio. Ella también dijo que él nunca respondió el mal con el mal, sino que perdonaba y disculpaba. Esto puede ser comprobado y confirmado mediante el análisis profundo de algunos acontecimientos de su vida, como los que veremos a continuación:
En la primera época de su misión, el Profeta viajó a la ciudad de Taif, una ciudad que se localiza en las montañas cercanas a La Meca, para invitar a sus pobladores a aceptar el Islam. Los líderes de Taif, sin embargo, fueron rudos y descorteses en su trato con el Profeta. No estando satisfechos con su actitud insolente hacia él, ellos incitaron a algunas personas del pueblo para atormentarlo. Estas turbas siguieron al Profeta gritando, diciéndole obscenidades y tirando piedras contra él, hasta que se vio obligado a tomar refugio en un huerto. El Profeta tuvo que soportar obstáculos en Taif aún más grandes que los que había tenido que enfrentar en La Meca. Estos rufianes se ocultaron a los lados del camino, y le tiraron piedras hasta que sus pies comenzaron a sangrar. Estos incidentes desalentaron seriamente al Profeta y lo sumergieron en un estado de depresión tal que una plagaria, citando su impotencia y su condición lastimosa y buscando la ayuda de Allah, salió espontáneamente de sus labios:
“¡Oh Allah! Ante Ti me quejo de mi debilidad, de mi desamparo e insignificancia ante la gente. Tú eres el Más Misericordioso de los Misericordiosos. Tu eres el Señor de los destituidos y débiles, ¡Oh mi Señor! ¿En manos de quién me abandonas? ¿En las manos de un forastero que se burla de mi? o ¿En las de los enemigos que tienen control sobre mis asuntos? Si Tu ira no recae en mi, entonces nada me preocupa. Tu perdón es amplio y suficiente para mí. Me refugio en la luz de Tu Rostro, que ilumina la oscuridad, que regula los asuntos de esta vida y de la otra. Espero nunca caer en Tu ira. Sólo necesito Tu complacencia y satisfacción, pues sólo por Ti hago el bien y me aparto del mal. No hay poder ni fuerza sino en Ti”
Entonces, el Señor envió el ángel de las montañas, quien pidió permiso al Profeta para unir las dos colinas entre las que estaba edificada Taif y aplastar la ciudad con sus pobladores. Movido por su gran compasión y misericordia, el Mensajero de Allah contestó:
“¡No! Porque espero que Allah haga surgir de sus descendientes personas que adoren sólo a Allah, sin asociarle nada.” (Sahih Muslim)
Tanta era la misericordia del Profeta, que Allah mismo lo reprendió por esto en más de una ocasión. Uno de los más grandes opositores del Islam y un enemigo personal, era Abdullah bin Ubayy, el líder de los hipócritas de Medina. Quien fingió haber aceptado el Islam, proclamando y jurando en falso, e infligió un gran daño a los musulmanes y a la misión del Profeta. Sabiendo su verdadera naturaleza, el Profeta Muhammad ofició la oración fúnebre por él y oró a Allah por su perdón. El Corán menciona este hecho en las siguientes palabras:
“No ores [¡Oh, Muhammad!] por ninguno de ellos que muriere, ni te detengas junto a su tumba [para rogar por él], porque no creyeron en Allah y Su Mensajero, y murieron en el desvío.” (Corán 9:84)
Abdullah bin Ubayy trabajó toda su vida contra Muhammad y contra el Islam, y realizó toda clase de ardides para hacerlo caer en el descrédito e intentar fracasar su misión. Él retiró a un tercio del ejercitó del Profeta en la batalla de Uhud, y casi logra destruir a los musulmanes. Él se implicó en las intrigas y actos de hostilidad contra el Profeta del Islam y contra los musulmanes. Fue él quien intentó avergonzar al Profeta incitando a sus aliados para acusar a Aisha, la esposa del Profeta, falsamente de adulterio, para desacreditarlo junto con su mensaje.
La misericordia del Profeta incluso se extendió a aquellos que asesinaron brutalmente y luego mutilaron el cuerpo de su tío Hamzah, una de las personas más queridas para él. Hamzah fue uno de los primeros en aceptar el Islam y, a través de su influencia y posición en la jerarquía Quraishita, muchas veces evitó que los musulmanes fuesen dañados. Un esclavo abisinio perteneciente a la esposa de Abu Sufyan, Hind, buscó y mató a Hamzah en la batalla de Uhud. La noche antes de la reconquista de La Meca, Abu Sufyan aceptó el Islam, pero temía la venganza del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). El Profeta, sin embargo, lo perdonó y no buscó ninguna retribución por todo el daño que le había causado durante sus años de enemistad.
Después que el esclavo de Hind hubo matado a Hamzah, ella mutiló su cuerpo cortando su pecho y rasgando su hígado y corazón en pedazos. Tiempo después ella vino calladamente ante Profeta y aceptó el Islam, él la reconoció mas no la recriminó. Ella se impresionó tanto por su magnanimidad y piedad que dijo:
“¡Mensajero de Allah! nada es más preciado para mí que tu protección en este momento; hoy ninguna persona es más encantadora en mis ojos que tu”.
Ikrama, el hijo de Abu Yahl, era un gran enemigo del Profeta y del Islam. Huyó al Yemen después de la reconquista de La Meca. Después de que su esposa abrazó el Islam, lo trajo ante el Profeta Muhammad bajo su protección. El Profeta estaba tan complacido de verlo que lo saludó con estas palabras:
“¡Oh, Jinete emigrado! la paz sea contigo, eres bienvenido”.
Safwan bin Umaya, uno de los jefes de La Meca, también era un gran enemigo de Muhammad y del Islam. Él prometió una recompensa a Umair Ibn Wahab si lograba matar a Muhammad. Cuando La Meca fue reconquistada, Safwan huyó a Jeddah con la esperanza de encontrar un barco que lo transportara al Yemen.
Umair Ibn Wahab fue a Muhammad y dijo: “¡Mensajero de Allah! Safwan Ibn Umayya, jefe de su tribu, ha huido por temor de lo que puedas hacer con él y ha amenazado con lanzarse al mar”. El Profeta le envió una garantía de protección, y cuando estuvo de vuelta le pidió a Muhammad que le diera dos meses para llegar a una decisión... El Profeta le dio cuatro meses, después de los cuales se volvió musulmán por su propia voluntad.
Habir Ibn al-Aswad era otro enemigo peligroso de Muhammad y del Islam. Infligió una lesión seria a Zainab, hija del Profeta, cuando ella decidió emigrar a Medina. Ella estaba embarazada cuando empezó su emigración, y los politeístas de La Meca intentaron detenerla al salir. Este hombre en particular, hijo de Habbar al-Aswad, la asaltó e intencionalmente la hizo caer de su camello. La caída le había ocasionado el aborto y la lastimó seriamente. El atacante, había además cometido muchos otros crímenes contra los musulmanes. Él quiso huir a Persia, pero decidió ir y presentarse ante Muhammad, el Profeta lo perdonó magnánimamente.
Los miembros de la tribu de Quraish eran enemigos acérrimos del Islam, y por un período de trece años, mientras el Profeta todavía estaba en La Meca, ellos le causaron diferentes ofensas, se burlaban del él y del Islam, lo agredían física y psicológicamente. Cierta vez, pusieron la placenta de una camella en su espalda mientras él rezaba; y boicotearon al Profeta y a su tribu hasta que las sanciones sociales se volvieron insoportables. Ellos intentaron matarlo en más de una ocasión; y cuando el Profeta escapó a Medina, reunieron a la mayoría de las tribus árabes y emprendieron muchas expediciones contra él. Sin embargo, cuando los musulmanes entraron victoriosos en La Meca, con un ejército de 10.000 hombres, el Profeta no tomó venganza contra ninguno de ellos. El Profeta le dijo a los Quraish:
¡Gente de Quraish! ¿Qué piensan que haré con ustedes? Esperando una respuesta favorable, ellos dijeron: “Harás el bien. Eres es un hermano noble, hijo de un hermano noble”. El Profeta les dijo entonces: “Entonces yo les digo lo que el Profeta José dijo a sus hermanos: “No serán reprochados hoy. ¡Vayan! ¡Porque son todos libres!” [1]
Rara vez en la historia encontramos ejemplos de perdón como éste. Incluso su enemigo mortal, Abu Sufyan, el que tantas batallas libró contra el Islam, fue perdonado; como lo hubiese sido cualquier persona que permaneció en su casa y no combatía en su contra.
El Profeta perdonó, y ningún crimen o agresión contra él era demasiado grande para no ser perdonado por él. Fue el ejemplo completo de perdón y bondad, como menciona el siguiente versículo del Corán:
“[¡Oh, Muhammad!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.” (Corán 7:199)
Él siempre contestó al mal con el bien, el perdón y la conducta ejemplar; lo cual, según su forma de ver, son el mejor antídoto contra el veneno. Él creyó y practicó el precepto de que el amor puede cubrir el odio, y la agresión puede anularse con el perdón. Él superó la ignorancia de las personas con el conocimiento del Islam; y la insensatez y maldad de las personas, con su amabilidad y carácter perdonador. Con su perdón, él libró a las personas de la esclavitud del pecado y del crimen, y los convirtió en grandes amigos del Islam. El Profeta era un ejemplo vivo del versículo Coránico:
“No se equipara obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que aquel con quien tenías una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente.” (Corán 41:34)
(1) “Mujtasar Siratur Rasúl”, Muhammad ibn Sulayman at-Tamimi.
Fuente:http://www. musulmanesandaluces.org
Abû Huraira relató que el Profeta (saws) dijo: « Allah cubrirá a siete con su sombra, en el día en que no haya sino su sombra:
1. Al gobernante justo,
2. Al joven que se crió adorando a su Señor,
3. Un hombre cuyo corazón está apegado a las mezquitas (reza en ellas las cinco oraciones),
4. Dos personas que se quieren por Allah; que se reúnen y se separan por Allah,
5. Un hombre que rehúsa la invitación de una mujer atractiva y noble a fornicar diciéndole: 'Temo a Allah',
6. Un hombre que da en caridad de forma oculta hasta que ni su izquierda sabe lo que dio la mano derecha (nadie sabe de sus donaciones caritativas),
7. y un hombre que recuerda a Allah en solitario y sus ojos se llenan de lágrimas».
El escritor paquistaní, autor de 'A la sombra del granado', acude hoy a la ciudad para participar en la Fiesta de las Culturas y recibir un galardón por su obra.
Tariq Alí, uno de los grandes escritores del mundo musulmán, autor de un libro que fue un fenómeno literario en los años noventa, A la sombra del granado, sobre lo que significó para la cultura islámica la conquista de Granada, recibe hoy, dentro de la Fiesta de las Culturas, el Granadillo 2010 por su defensa de los valores de la convivencia y la tolerancia. Hoy, dentro de los actos de la fiesta, pronunciará también una conferencia, a las 12:00 horas, en la Fundación Euroárabe. El mensaje del escritor paquistaní, de una tremenda sencillez humana, es lo que lo hace un pensador esencial.
-Vuelve a Granada después de muchos años para recoger un premio por su mentalidad y actitud. ¿Qué significa ese galardón para usted?
-Me siento muy honrado y muy feliz por ello. Vine aquí por primera vez hace unos 21 años y pasé mucho tiempo caminando por Granada, visitando la Alhambra para escribir mi novela. También estuve aquí para realizar un documental para el Channel 4 Television. Estoy muy feliz de volver a Granada y encantado de recibir este premio.
-¿Por qué decidió escribir un libro sobre Granada? ¿Qué fue lo que le inspiró?
-Se me ocurrió durante la Primera Guerra del Golfo, la que inició George Bush padre. Oí decir a alguien a quien entrevistaba un comentarista de la BBC que los árabes eran un pueblo sin cultura, sin cultura política. Eso removió algo en mí y decidí que debería escribir un ensayo sobre el Islam en Europa y qué sucedió con él. Se dio la circunstancia de que vine a España y hablé con escritores como Juan Goytisolo y Antonio Muñoz Molina y me hice con una composición de lugar. Estuve en Granada, en Córdoba y en Sevilla viendo los monumentos y el legado islámico. Descubrí entonces que lo que iba a ser un ensayo, un libro corto, se podía convertir en una novela en la que reconstruir los últimos días de la civilización islámica. Me dediqué a leerlo todo sobre ese periodo hasta que escribí el libro, que tuvo un enorme éxito. Mucha gente me animó entonces a que escribiese un libro sobre toda la historia del choque de civilizaciones. Curiosamente, en Santiago de Compostela me dieron el premio del arzobispado, lo cual me emocionó mucho. Hoy el libro está traducido a todas las grandes lenguas.
-¿Es Granada realmente un símbolo?
-Granada fue el último reino musulmán que cayó en Europa. Ése es el gran significado de Granada. Granada, y la Alhambra, representaron la última etapa de la civilización islámica y los andalusíes, el símbolo de la coexistencia entre tres culturas. Esa experiencia, tan importante, nunca se había dado en toda Europa. Granada fue parte de eso.
-En estos tiempos, todo el mundo habla del fundamentalismo islámico. Pero ¿no existe también un fundamentalismo occidental?
-¡Por supuesto que sí! Hay un fundamentalismo cristiano en muchas partes del mundo, incluidos los Estados Unidos. También tenemos el fundamentalismo del Imperio Occidental, que se cree una civilización superior a otras del mundo y se siente con el derecho de invadir y ocupar países. Incluso Obama, en su discurso del Premio Nobel, habló de la 'necesidad de la guerra'. Eso me molesta muchísimo. Se habla de terrorismo, pero terrorismo también es lo que se practica en los países ocupados y, además, se hace para obtener el petróleo de esos países. Estados Unidos no creo que deje Iraq.
-¿Cuál sería la manera de detener el fundamentalismo hoy?
-Una muy sencilla: que Occidente dejase de ocupar esos países, especialmente los de Oriente Medio. Mientras sigan con esa actitud, existirá el fundamentalismo. Y por ambas partes.
-Usted pertenece a una familia comunista dentro de un ambiente musulmán. Comunismo e islam parecían convivir bien en el pasado. ¿Por qué no ahora?
-Por la sencilla razón de que el comunismo ha desparecido.
-Hoy hay una especie de 'o estás con los neoliberales o estás con los terroristas'... ¿No hay una tercera vía?
-Claro que la hay. Y es la vía que la Unión Europea debería adoptar, la de construir un socialismo democrático real y ofrecer una alternativa a lo que hay. Los europeos deberían decir que ellos no están con los Estados Unidos, de que Europa no es un satélite político y que tiene otras opciones.
Entre los Nombres de Allah figura el de al-Quddûs, que desborda ampliamente todo intento de explicación. Es más, pretende precisamente sumergirnos en una radical perplejidad ante la Verdad que nos hace ser, señalándonos Su desproporción, su inasequibilidad. Incluso nos somete a aparentes contradicciones, pues su función es también la de subrayar nuestra insuficiencia ante la Verdad Absoluta, la escasez de nuestros recursos para abarcarla en el entendimiento. Al-Quddûs es Allah al margen de todos los intentos de apresarlo en definiciones, por bienintencionados que sean. Lo podemos traducir por el Insondable. Es un Nombre que nos habla de la grandeza infinita de Allah y, por otro lado, de nuestra incapacidad para imaginarla. Asumir nuestro fracaso ante Allah será la clave para comprender las implicaciones más íntimas de este Nombre de Majestad y Dominio. Quddûs es Allah en Su inasibilidad: Él es Señor de todas las cosas, y a Él nada lo somete, ni tan siquiera el entendimiento más agudo.
Sin embargo, el Nombre de Allah Quddûs se suele traducir por Santo, pero quizás sea más correcto el término Insondable. Efectivamente, Quddûsno es una palabra con la que se pueda describir en árabe otra cosa que no sea la realidad incontenible del Uno-Único. Nadie, aparte de Allah, es Quddûs. Si aceptáramos la traducción por Santo incurriríamos en colisión con este aspecto fundamental de la palabra: en árabe, se reserva exclusivamente para la Verdad Hacedora de todas las cosas, Presente pero esencialmente inaprensible. No se trata de santidad, sino que Quddûs sugiere el carácter ininteligible de lo que Allah es, se trata de Su inefabilidad que está más allá de lo que el lenguaje humano es capaz de expresar. Del término Santo o Sagrado sólo aceptaríamos su alusión a una dimensión misteriosa, a una naturaleza incomprensible, matices que están en ese Nombre árabe.
Quddûs es un muy noble calificativo que nos habla de la Identidad de Allah, de Su Dzât, de Su Esencia indefinible, de Su Secreto Remoto, de Su absoluta incomprensibilidad, ahí donde nada sirve para hacerse una idea de lo que Él es, ahí donde no hay términos para Su Grandeza, Su Infinitud, Su Belleza deslumbrante. Es Allah en Sí Mismo, en la tersura de Su Verdad, ante el que sólo cabe rendirse pues nuestros recursos no llegan ni a los aledaños de lo que Él es.
Este Nombre es el antídoto contra todo intento de reducir a Allah a medidas, de ponerle límites, de someterle a la reflexión o al entendimiento. Él es la Verdad dominante que nada ni nadie puede pretender poseer. Él es radicalmente distinto a cualquier conclusión a la que lleguemos, y esto es de trascendental importancia. Se trata de un Nombre cuya significación predomina sobre el sentido que queramos darle a cualquier otro de Sus Nombres. Es el misterio depositado en el fondo de cualquier expresión con la que el Corán o la Sunna nos acerquen a Allah. Cuando creamos haber “entendido” a Allah, inmediatamente debe venirnos a la memoria que su auténtica condición es la de al-Quddûs, y la humildad se nos impondrá como corrector que nos evitará el gurûr, la soberbia en la que con frecuencia incurre el que supone haber conocido a Allah. El gurûr, esa soberbia propia del que considera haber alcanzado la verdad, es un velo cegador que impide avanzar en el conocimiento de Allah, que no tiene final. Y esa arrogancia tiene en el Nombre al-Quddûs su freno, pues reduce a la nada toda pretensión y sume a la inteligencia en la perplejidad. Ante Allah-Quddûs no vale nada, salvo llevar la frente al suelo dejando atrás todas las certezas y seguridades, que se deshacen ante la Presencia impredecible del Uno-Único, abarcador de todas las cosas mientras que nada ni nadie lo abarca.
En un intento de definición de la palabra en sí -atendiendo a su significado léxico y sin pretender que valga definitivamente para Allah, pues no es todo lo radical que debería ser-, se nos dice que Quddûs es aquél que no puede ser descrito comparándolo con nada que los sentidos físicos o la imaginación o la razón puedan captar. Según esto, Su realidad no puede representársela la imaginación; la ilusión o la fantasía no llegan a acercársele, la conciencia no lo comprende, la reflexión no lo abarca. Escapa siempre a todo intento de delimitación. No hay fronteras para Su profundidad ni barreras para Su voluntad. Insondable es aquél cuya perfección no puede ser definida de modo alguno porque está mucho más allá de lo que ninguna palabra puede describir
Algunas veces se ha dicho también que Quddûs es el que está libre de defectos, pero esta definición está cerca de ser descortés con Allah, porque negar que en Él haya defecto es como si se dejara entender que pudiera tener alguno. En efecto, hay quienes opinan que es un mérito entender que Allah no se asemeja a nada: que Él no es esencia ni accidente, ni cuerpo ni espíritu, que no tiene color, ni olor, ni sabor, que no está en ninguna parte, ni arriba ni abajo, ni dentro ni fuera, que por Él no pasa el tiempo, que nada que el hombre pueda intuir le hace justicia… creyendo que con ello se está hablando de la inasibilidad de Allah, de Su Majestad incomparable. Pero de un rey no se dice simplemente que “no es un barrendero” o “no es un sastre”, que en lugar de ser una alabanza parecería un insulto; esa no es la definición que corresponde a un rey, y al igual sucede con Allah: no se dice de Él que no tiene defectos, sino que es inimaginable, incomprensible e insondable. Esto alude a Su Perfección sin poner a su lado ninguna comparación que lo antropoformice ni ninguna negación que lo reduzca a la simple nada. Esta observación ya la hizo el Imâm al-Gazâli, para quien Allah, en Su Secreto, es pura afirmación de Sí Mismo, y ahí no pueden hacerse negaciones tales como “Él no es tal cosa”: Él es Allah en Su Quds, en Su Verdad ininteligible para el entendimiento humano, pura positividad para la que, simplemente, no hay palabras humanas.
Por eso decimos que al-Quddûs es el que está privado de toda descripción, incluso de las perfecciones que el hombre pueda imaginar, y está privado de toda negación: ahí sólo está Él, al margen de todo lo que el hombre quiera decir, afirmando o negando. Él está Exento (Munaççah): es el radicalmente Puro en la hondura infinita de Su Verdad Insondable. Y es porque el ser humano primero se analiza a sí mismo y acaba considerando que lo mejor que hay en él es su capacidad para conocer, su poder para elegir, su oído, su visión, su palabra, su voluntad, etc., y considera que todo ello son perfecciones del ser que también atribuye a su Creador. En segundo lugar, encuentra en sí mismo defectos y carencias, como su ignorancia, su incapacidad para realizar ciertas cosas, su sordera, su mudez, su ceguera, y los considera defectos que niega en su Creador. Es así cómo imagina a su Señor, atribuyéndole en grado sumo sus propias perfecciones y negándole sus carencias. Pero Allah está mucho más allá de las plenitudes y de los defectos que pueda haber en la creación.
En sí, Allah es Quddûs, y es Insondable en lo que Él es, y no hay perfección ni plenitud que le hagan justicia, porque está infinitamente por encima de lo que el hombre pueda adivinar. Creador de todas las cosas, de las perfecciones y de los defectos, Él es anterior a todo ello. Y si no fuera porque Él mismo nos ha autorizado a utilizar ciertos términos para describirlo (como decir que Él tiene Voluntad, Ciencia, oye, habla, escucha, etc.), todos serían inapropiados para Él. Por tanto, en todas esas descripciones autorizadas por la Revelación hay que tener en cuenta la regla según la cual son insuficientes para abarcar a Allah, y sirven exclusivamente de acercamiento a Él.
Llamamos Quds a ese ‘recinto de Su intimidad’[1] en el que Allah es incomprensible, inabarcable, insondable, pero positivo y afirmado, Realidad inimaginable pero consistente. Es el secreto de Su Verdad. Quds es Su Espacio -sólo por decirlo de alguna manera-, es ahí donde todo lo relacionado con Él es inefable, inaprensible, misterioso por su hondura, abismal en sus connotaciones, inasequible al entendimiento, indescifrable por el pensamiento. Decimos que ha accedido al Quds de Allah la persona que ha sido deslumbrada por la significación más profunda de Allah. Es la persona que ha retirado el velo de las convenciones intelectuales que limitan a la mayor parte de los hombres y descubre que no hay palabras que describan a Allah, que no hay imágenes que retraten Su pureza, ni adjetivos que hagan justicia a Su esplendor, ni pensamientos que encierren Su totalidad, ni sentimientos que sean suficientes para intuirlo. Es la morada del perplejo ante su Señor. Su éxtasis es el servicio que rinde a esa Verdad que lo subyuga, su admiración es el tributo que rinde al Inimaginable, el Insondable, el Quddûs. Y la sabiduría que ahí se desborda sobre esa persona es pura luz, que se materializa en un conocimiento de la realidad profunda de las cosas y de los acontecimientos. Quien ha tenido la fortuna de penetrar en el Quds, vuelve al mundo de los sentidos convertido en sabio, en alguien que sintoniza fácilmente con las verdades esenciales de todo cuanto le rodea.
Estas son, pues, las exigencias y los frutos de este Nombre. Por un lado, demanda al musulmán ensimismarse en el Infinito, no para atraparlo, sino para quedar deslumbrado por Él. Y luego, traerse a este mundo esa experiencia para adivinarla en el trasfondo de todas las realidades. Ese Infinito inexpresable está en la raíz y en la fuerza de las cosas.
* El Quds del hombre, el recinto de su insondabilidad, está en alcanzar un grado en el que su voluntad y su saber estén libre de condicionantes. Se asemeja a al-Quddûs es que libera su voluntad de apegos groseros y libera su reflexión de materialidad. Se reviste con esa noble cualidad el que ensimisma su entendimiento y hunde su ser en las verdades más descarnadas, quien consagra su reflexión a las ideas más nobles, a los pensamientos más alejados del interés, de la superficialidad y la grosería. Es el que se desata por completo del mundo y sitúa su universo interior más allá de toda corrupción. El que enraíza su corazón en la órbita de los Malâika, distanciándose de la materia, se acerca a la sutilidad del Quds, donde no hay ni perfecciones ni defectos que la mente humana pueda determinar, sino pura eternidad e infinitud anterior a toda existencia concreta.
Suele decirse que ello se logra gobernando la voluntad aviniéndola a la Sharî‘a, de modo que todo lo que haga o deje de hacer el musulmán sea conforme a la Voluntad de Allah expresada en la Ley revelada. Para ello necesita de dos ciencias, el Fiqh y el Tasawwuf, es decir, el Derecho y la Vía espiritual. Con esas dos herramientas hace que su voluntad se emancipe de todo egoísmo. Y logra emancipar su pensamiento guiándolo bajo las directrices de otra ciencia, el Kalâm, o Discurso sobre las verdades fundamentales del Islam, que es pura abstracción que sumerge su reflexión en lo insondable.
Ese es el ‘Abd al-Quddûs, el Servidor del Insondable, el que ha sumergido su ser en el Ser de su Señor, y ha rebasado todos los límites, el que ha superado los obstáculos que atan a los hombres, los que ponen fronteras a sus aspiraciones.
[1] Quds es el nombre que recibe en árabe Jerusalén, por los acontecimientos sobrenaturales que han tenido lugar en ella.
“Veo que al tener un pie en Oriente y otro en Occidente puedo entender ambos mundos lo suficientemente bien como para explicarlos uno al otro, y así cuando estoy en el mundo musulmán les explico qué es Occidente y cuando estoy en Occidente les explico el Islam”. Es así como Murad Hoffman el famoso pensador musulmán alemán reflexiona sobre su particular situación al estar expuesto a diferentes conocimientos y experiencias.
Murad Wilfried Hoffman fue embajador alemán en Argelia y Marruecos entre 1987 y 1994 y anteriormente fue Director de Información de la OTAN en Bruselas. Abrazó el Islam en 1980. Se formó en el Union College de Nueva-York e hizo su Master en Derecho alemán en Munich y se doctoró en Harvard. Su primer libro sobre Islam fue Diario de un musulmán alemán (1990), y su segundo libro Islam: la Alternativa levantó la protesta en Alemania y fue calificado como un fundamentalista por los izquierdistas.
En esta entrevista Hoffman debate con Islam Online sus puntos de vista y sus preocupaciones sobre diversas problemáticas intelectuales y prácticas sobre la base común y las diferencias entre Oriente y Occidente en particular tras el 11 de Septiembre. Trata de afirmar las oportunidades y los desafíos del Islam y los musulmanes en las sociedades occidentales dibujando las diferencias entre aquellas.
¿Podemos considerar los acontecimientos del 11 de Septiembre como un punto de inflexión y el comienzo de una nueva era?¿Piensa usted que hay un proyecto islámico adecuado que permita manejarse con la mentalidad occidental por medio del cual podamos confrontar las consecuencias de tales acontecimientos?
En realidad no creo que el 11 de Septiembre fuese tal cambio monumental. Fue importante para la mentalidad americana tal y como lo fue por ejemplo Pearl Harbor. En Alemania tuvimos acontecimientos monumentales como el final de la II Segunda Guerra Mundial que supuso una enorme catástrofe. Los japoneses tuvieron acontecimientos como los bombardeos atómicos y después de algún tiempo el mundo regresó a la normalidad. Creo que este también será el destino del 11 de Septiembre; será un dato importante en los libros de historia, pero el mundo volverá a la normalidad y en cuanto al Islam el 11 de Septiembre supone a la larga un beneficio para el mismo ya que mucha gente que nunca antes había buscado información sobre el Islam se puso a buscarla y en 14 días se agotaron todos los libros sobre Islam. En Alemania, una traducción del Corán que yo edité vendió 40.000 ejemplares en un año lo cual demuestra que la consecuencia del shock fue buscar más conocimiento sobre el Islam y si nos salimos de la actual histeria, podemos ver una mayor apreciación del Islam después de todo.
Pero aquellos acontecimientos han tenido serios efectos sobre los musulmanes, ¿cómo evalúa usted estos efectos?
Por supuesto, estoy viviendo estos efectos. Encuentro la sospecha, a pesar de acatar la ley, de ser un terrorista en potencia. Cuando viajas a los USA eres tratado como nunca lo habías sido anteriormente; tienes que esperar horas tu equipaje y por supuesto estás bajo sospecha. Pero los musulmanes en América han reafirmado su planteamiento; incluso han organizado tras el 11 de Septiembre el primer encuentro de musulmanes en América, el llamado ISNA (Sociedad Islámica de Norte América). Organizaron aquello por primera vez en Washington adonde acudieron 42.000 musulmanes, la mayoría de ellos muy jóvenes y la mayoría de las jóvenes potaban el Hiyab. Aquella fue la respuesta de los musulmanes; no emprender la violencia pero permanecer firmes en lo que creen y emprender una postura enérgica y no solo defensiva.
En su opinión, ¿cómo ve el proyecto islámico y su acercamiento a Occidente?
El Da’wa no puede estar centralizado. Un Da’wa efectivo tan solo puede ser llevado a cabo de manera local, porque si alguien habla sobre Islam con acento extranjero, el Islam automáticamente es tratado como un fenómeno extranjero, y no como un hecho universal. Igualmente usted tiene que saber como piensa la gente, esto significa que usted tiene que poseer la misma educación que la gente para conocer donde radican las dificultades. Usted tiene que conocer la historia de la gente porque hay una memoria colectiva. Tan solo si usted conoce todo ello puede hacer un Da’wa efectivo. Para darle un ejemplo, a menudo recibimos libros islámicos de Pakistán o de la India, su inglés defectuoso, su papel es malo, la encuadernación es horrorosa, hay muchas erratas. Esto sólo ya descalifica los libros, la gente ni siquiera los tocará, porque está acostumbrada a usar un buen papel, una buena encuadernación, una impresión perfecta, y son pequeñas cosas como estas las que descalifican a un libro que por otra parte sería de mucho valor el leerlo. Esto es cultural. Esta es la respuesta a la pregunta.
Hay repetidos llamamientos desde diferentes lugares para que los musulmanes renueven sus discursos y proyectos, ¿qué piensa de esto?
Cada nueva generación de musulmanes ha de renovarse, usted no puede heredar una religión. El poeta germano Goethe lo dejó muy claro cuando dijo, “Tenéis que adquirir vuestra herencia para después gobernarla”. Y esto significa que cada generación ha de volver al Corán y la Sunna una y otra vez para hacer de ello algo relevante dentro de la problemática contextual propia en la que vive.
Alguna gente piensa que los logros islámicos dentro del ámbito intelectual y de la jurisprudencia no han interactuado de una manera efectiva con la humanidad y en el mundo. Como intelectual y occidental que es usted, ¿qué opina de esto?
Estoy de acuerdo completamente con aquella aseveración. El problema es que el mundo musulmán no ha desarrollado un equivalente al orientalismo en Occidente. En Occidente hay especialistas en Islam que lo conocen en profundidad, que hablan árabe, persa y turco, ya que esto es lo mínimo que se les exige, por tanto, Occidente está equipado para entender el Islam desde dentro. No existe tal cosa como un occidentalista en el mundo musulmán. Usted encontrará muy poca gente que tenga buena formación en lenguas occidentales además de conocimientos de historia, filosofía y cristianismo occidental. Yo puedo ver esto porque tengo un pie en Oriente y otro en Occidente y entiendo ambos mundos lo suficientemente bien como para explicar uno al otro, y así cuando estoy en el mundo musulmán les explico lo que es Occidente y cuando estoy en Occidente les explico el Islam.
¿Piensa usted que hay una ausencia islámica con respecto a la implicación en cuestiones y problemas internacionales?, por ejemplo, con el movimiento anti-globalización, ¿qué podemos hacer para reorientar la situación?
Pienso que la cuestión palestina es central a este respecto. Es verdad que las políticas de Israel contra los palestinos y el apoyo dado por los USA son muy criticados por la mayoría de los europeos e incluso dentro de la propia América. Hay el sentimiento creciente entre los americanos de que Washington ya no es gobernada por los americanos sino por los Sionistas y básicamente por Israel, y esto hace a la gente muy infeliz, y así hay un gran cantidad de gente que está contra la política de Bush hacia Israel. Usted está en lo cierto, lo que sucede en Chechenia, en Cachemira, en Argelia, en Pakistán, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se está tratando todo ello con un doble rasero. Las resoluciones de Naciones Unidas contra Israel nunca se aplican, pero las resoluciones de Naciones contra cualquier país musulmán son aplicadas inmediatamente. Es por esto que escribí en uno de mis libros un capítulo llamado, “Mirada de ojos azules y rubios y otros derechos humanos”, queriendo decir, dije, que los derechos humanos son rubios y de ojos azules.
El mundo musulmán en su mayoría está ausente; lo mismo pasó en Bosnia. ¿quién intervino finalmente a favor de los musulmanes en Bosnia y Kósovo?, fue Occidente, no fue el mundo musulmán. ¿Por qué esto es así?, ¿por qué no podemos tener una acción unificada? Se debe en primer lugar, creo yo, porque el mundo musulmán ha sido dividido por el colonialismo en naciones que ahora se conducen como países independientes entre sí y no como una sola Umma. Todo el mundo tiene una bandera y un dictador y esto es una tragedia. Si el mundo musulmán contara por sí mismo, emprendería una acción unificada. Son sus gobiernos quienes no lo permiten.
Muchos pueden pensar que los musulmanes en Occidente están viviendo de la producción intelectual y de la jurisprudencia realizada en Oriente. ¿Cuál es la razón de esto y cuándo piensa usted que habrá un Fiqh Islámico independiente así como una intelectualidad y una cultura que sean productos de Occidente?
No estoy de acuerdo con su afirmación. Hay mucha más vida intelectual islámica en Occidente que en Oriente. Se están publicando muchos más libros serios sobre Islam en inglés que en árabe. Tenemos centros de producción muy activos para el pensamiento islámico, por ejemplo en Washington dirigido por Taha Gaber al-Elwany, quien es un Azerí. Tenemos otro en Los Ángeles dirigido por Fathy Suman, Azerí. Tenemos uno en Londres dirigido por Zaky Badawy, Azerí. Reviso unos 20 libros cada año antes de su publicación, lo cual quiere decir que leo unas 4.000 páginas de libros islámicos cada año para el llamado mundo islámico, que son publicados en Gran Bretaña en Markfield donde hay una estupenda fundación islámica. Y puesto que los pensadores islámicos en Occidente pueden escribir sin censura, su producción va a ser esencial para el desarrollo del Islam en el mundo musulmán. Creo que los musulmanes en América y Europa serán los líderes de la revitalización intelectual de los musulmanes en Oriente.
Pero al mismo tiempo pensamos que Occidente es aún dependiente de Oriente en términos de pensamiento. Incluso los nombres que usted ha mencionado como Elwany, Badawi y Fathy Suman se criaron y empezaron sus vidas en Oriente. Además de esto el Consejo Europeo para la Fatwa y la Investigación (ECFR) está encabezado por Al-Qaradawi y Mawlawi. La pregunta es: ¿está siendo construida la infraestructura para el pensamiento islámico occidental en Occidente?
Yo ceo que efectivamente es así, y las tres personas que usted ha mencionado están muy influenciada por su vida en Occidente. Esto ha tenido repercusiones muy fructíferas en su producción, en su pensamiento y en sus planteamientos.
¿Cómo ve usted el futuro de los musulmanes en Occidente especialmente después de los trágicos acontecimientos del 11 de Septiembre?
Esto no puede ser respondido sin hacer una distinción entre aquellas partes de Occidente donde predomina el ateismo y donde la iglesia cristiana ya no juega un papel preponderante y aquellos países donde todavía la gente conserva un sentimiento religioso. Tome el caso de Estados Unidos; los Estados Unidos son un país religioso. Usted no puede ser el Presidente de los Estados Unidos sin ir a alguna iglesia.
En Europa sucede todo lo contrario, el canciller alemán, es un ateo profesional, y la mayoría de intelectuales europeos no son creyentes. Para los musulmanes es más fácil entenderse con los creyentes que con aquellos que no los son.
El segundo elemento es: ¿quién es la mayoría de musulmanes? En Alemania son los turcos, en Francia los norte africanos, en Inglaterra los indo-pakistaníes. Y esto marca una gran diferencia en cada uno de estos países. Los turcos, por ejemplo, vienen sin saber alemán mientras que los norte africanos saben francés antes de emigrar a Francia y los indo-pakistaníes saben inglés antes de llegar a Inglaterra. En segunda lugar, India está tan lejos que esta gente son inmediatamente identificados como una responsabilidad; los norte-africanos se identifican con Francia porque son refugiados políticos y no quieren regresar; los turcos, sin embargo, quieren regresar porque han venido por razones económicas, y no políticas. El cuadro es diferente en cada país.
Ahora bien, la diferencia más importante está n favor de los musulmanes en América. Los musulmanes en Europa vienen todos como trabajadores, sin cualificación alguna, y por lo tanto socialmente empiezan desde la base y esto es algo que usted todavía puede notar. En América, los musulmanes vienen como estudiantes de todo el mundo entero musulmán y todos ellos acaban siendo doctores, ingenieros, abogados...con el resultado de que la población musulmana en América tiene el índice más elevado de gente con formación académica en los Estados Unidos, más incluso que los judíos.
Tras haberse retirado de la vida profesional activa, ¿está usted escribiendo sus memorias? ¿qué novedad está produciendo?, ¿está escribiendo determinados libros?
Tengo 72 años y he escrito diez sobre Islam, pienso que es suficiente. Mi diario lo puede encontrar en el libro “Mi viaje a Meca”. No obstante, escribo artículos para “Estudios Islámicos” en Islamabad, para el “American Journal for Islamic Social Studies” en Washington, para “Encounters” en Inglaterra y estoy escribiendo para un diario islámico en Alemania. Tenemos un diario islámico.
Fuente: IslamOnline
Traducción: Musulmanes Andaluces
Allah, la Verdad Absoluta anterior a todas las cosas y sostén de todas las cosas, es el Creador presente al lado de toda realidad haciéndola ser, como expresión de su infinita Abundancia y Bondad, a las que llamamos Rahma, pura Misericordia, pues es absolutamente gratuita: no tiene más razón que el desbordamiento de Su Generosidad sin límites. Pero, además, Allah es el Rey de todas las cosas. Junto a Su Compasión, simultáneamente, se manifiesta Su Poder irreductible. Su Bondad es sinónimo de Su Grandeza, y Su Belleza tiene como compañera a la Majestad.
El Nombre de Allah Málik significa Rey, Soberano, y deriva de Mulk, reino, dominio. En sentido estricto, “rey-soberano” designa a aquél que es suficiente en sí y no necesita para nada de nada ni de nadie. Se basta a Sí Mismo. Además, Él es de quien todo lo demás tiene absoluta necesidad, y nada existe en sí -ni para ser lo que es, ni para cumplir con sus anhelos- prescindiendo del Rey de la existencia. Él es imprescindible, y todo le está subordinado en la raíz misma de su ser y para cada uno de sus movimientos o quietudes. Él prescinde de todo, pero nada puede prescindir de Él, ni para tomar un soplo de aire. Esta es la verdad de Allah, y quien la reconoce abandona los ídolos que pueblan las esperanzas y los miedos humanos. Y así, Él se nos presenta en la radicalidad de Su Poder, exigiéndonos una total claudicación.
Por otro lado y de forma inmediata, el término Málik implica la idea de Mâlik, Propietario, en el sentido de que todo lo que existe es suyo y le pertenece, pues es Su realización. Él es Hacedor de todas las cosas, está presente en cada realidad haciéndola ser o dejándola en la nada, perteneciéndole íntimamente, en el seno una relación estrecha sin la cual sólo hay imposibilidad. Su Mulk, Su Imperio, es inclusivo, lo aglutina y lo somete todo, y nada hay al margen de él. Allah es Creador y Gobernador de cuanto existe, sin excepción. Él determina la existencia o inexistencia de algo, y después rige todos y cada uno de sus instantes, no habiendo ninguno de ellos que escape a Su Dominio, que es, simultáneamente, directo, ineludible e indispensable[2].
En definitiva, Rey-Soberano (Málik) es aquél que no depende de nada y todo depende de Él, y todo lo que no es Él le pertenece, es suyo y está bajo su dominio y gestión. De acuerdo con esta significación original, no hay más rey que Allah. Sólo es aplicable a las criaturas y a los reyes humanos de manera metafórica.
La realeza perfecta de Allah exige al musulmán una actitud de absoluta sumisión a su Único Rey, su Señor del que depende hasta para respirar, para que el agua calme su sed y el sol le de calor. Quien es plenamente consciente de esto deja de depender de todo lo que no es Allah y unifica su corazón calmando su desasosiego en el oriente de la Verdad. Lleva la frente al suelo sólo ante su Rey y no tienen más ley que su Voluntad.
Por otro lado y en otro orden de cosas, efectivamente las personas pueden desarrollarse espiritualmente y prescindir de muchas cosas, y conforme avanzan en ese proceso van haciéndose soberanas. Por tanto, verdaderamente se acerca al significado de la palabra Rey quien progresa en el autocontrol, quien se domina a sí mismo, no dejando ninguna de sus fuerzas o capacidades, ninguna de sus inclinaciones, ninguno de sus instintos o apetitos, fuera del ámbito de su voluntad soberana. La sobriedad, la austeridad, son virtudes que refuerzan la independencia de cada persona. Si a ello añadimos otras virtudes como la generosidad, iremos componiendo la idea de lo que en el Islam es, entre las personas, un verdadero rey. Cuando alguien logra ser autosuficiente y a la vez acoge a los demás, se entiende que es noble y rey.
* Participa en la significación del Nombre Mâlik el que sólo es poseído por Allah, el que sólo posee a Allah, el capaz de prescindir de todo salvo de lo que le hace ser. Y, a la vez, gobierna su propio reino, y en él le obedecen sus ejércitos y sus súbditos, que son su voluntad, su corazón y su inteligencia. Su reino privado es su propio corazón y su cuerpo. Sus ejércitos son sus apetitos, su ira y sus pasiones. Sus súbditos son su lengua, sus ojos, sus manos, y el resto de sus miembros. Si gobierna ese reino y lo gestiona, y no es gobernado por él, si su reino le obedece y él no obedece a su reino, entonces es cuando ha alcanzado el grado de rey en su mundo.
A ello hay que añadir que ese rey debe prescindir de las demás criaturas, mientras que la gente pasa a no poder prescindir de él, tanto para sus necesidades inmediatas como para su destino en lo infinito. Así es como se convierte en rey dentro del mundo terrestre. Ese es el grado que alcanzaron los profetas, quienes se independizaron encontrando en Allah a su único guía, mientras que las gentes están obligadas a seguirlos a ellos. Por debajo de ellos están los ‘ulamâ, los sabios herederos de los profetas. Su Mulk es en función de su capacidad para guiar a las gentes junto a su independencia.
Con estas cualidades, el hombre se alza a algo próximo al rango de los ángeles, lo cual, a su vez, lo acerca a Allah. Y a todo esto hizo referencia el sabio al que un príncipe le dijo que le pidiera lo que necesitara. El sabio le respondió: “Tú eres quien debe pedirme lo que necesitas, porque yo tengo dos esclavos que son tus dueños: la avidez y la pasión. Ellos te vencen, mientras que a mí me obedecen”. Un discípulo pidió consejo a su maestro, y éste le dijo: “Sé rey en este mundo y en el que hay después de la muerte. Domina tu avidez y tu pasión en este mundo y serás su rey y serás rey en el mundo que hay después de la muerte. La soberanía está en la libertad y en la independencia”.
Quien alcanza este grado, recibe con propiedad el nombre de ‘Abd al-Malik, servidor del Verdadero Rey.
[1] Damos aquí sólo algunas de las traducciones más habituales de estos términos, que siguen siendo insatisfactorias, pues ninguna versión cubre la amplia gama de matices que tiene el original. Los dos supuestos equivalentes se usan indiferentemente para Rahmân o Rahîm. Hay autores que consideran ambas palabras árabes como simples sinónimos, y varían las traducciones sin mucha justificación. Otras posibilidades: Clemente, Piadoso, Benevolente, Bondadoso,… igualmente para cualquiera de las dos palabras.
[2] El Nombre Málik, Rey, no incluye, obviamente, ningún matiz de arbitrariedad o despotismo, sino que nos describe “la relación entre Allah y la criatura en la raíz de las esencias”. Él es Rey al ser Creador y al depender de Él todo, y Su Dominio es su necesaria presencia rectora y ordenadora de la existencia. La contundencia de esa presencia –infinitamente más poderosa y eficaz que cualquier forma de dominio que podamos concebir- es la que nos autoriza a llamarle Rey de la existencia.
